domingo, 25 de agosto de 2013

La casa de mi hijo.

Prometí enseñaros el galán de noche verde en el lugar que le tenía asignado. Su lugar es la casa de mi hijo.
Es una casita de tres metros de ancho que se vendía al lado de la nuestra. La compramos y pensamos arreglarla  para alquilar pero, una vez acabada, se apoderó nuestro hijo de ella.
Cuando la compramos tenía cuatro dormitorios, un baño y la cocina (todo en 50 metros cuadrados). Tiramos tabiques, quitamos el falso techo y la amplitud que no tenía hacia los lados, la conseguimos hacia arriba.
Como es tan estrecha, si poníamos la entrada arriba (en el piso) nos quitaba mucho sitio, así que la pusimos en el bajo.
Nada más entrar encontramos una escalera (la plaqueta y el remate de madera los colocó mi marido) que nos lleva a la vivienda (y un  armario empotrado detrás de la puerta). Fijaos en la columna redonda de piedra que estaba en la casa y comparte con la nuestra. La piedra de la pared la encintó mi marido.



Cuando llegas arriba y te das la vuelta ves casi toda la casa.


A la izquierda un sofá cama en rojo (le tengo esa arpillera porque se juntan un montón de chavales y comen y beben....). Como mesas hay dos blancas de Ikea y dos cubos negros que también se pueden usar como taburetes.


El cuadro es una obra de un pintor que hace grafitis y se titula "Están lloviendo hombres" (la canción en inglés It´s raining men)


El comedor.


La cocina, debajo de la escalera que va al altillo. Las cortinas tapan el lugar donde iría la nevera y el lavavajillas que, de momento, no pusimos.


Detalle de la mesa de comedor. Estaba en nuestra casa y es muy antigua (la restauré yo). Creo que es de fresno. Las sillas son de Ikea. 


El teléfono que, de momento, no tiene línea porque nos llega pagarle el móvil.


Vista del salón-comedor desde la cocina.


 Todo el suelo de la casa, tarima y plaqueta, lo colocó mi marido. En la próxima entrada os mostraré el dormitorio, el baño y el altillo.
Espero que os guste.