domingo, 23 de noviembre de 2014

Mi otra cocina

Esta es la otra cocina de mi casa. Está en la vivienda que hay en el primer piso, no la utilizo mucho, hago el desayuno y poco más. Siempre cocino en la que hay en el bajo y que ya he enseñado en otra entrada.
He conservado la cocina de leña que ya había (aunque no suelo encenderla, funciona perfectamente).


El suelo es de madera y todavía nos quedan algunos remates que se irán haciendo poco a poco.
Tiene una ventana que da a la galería y se ve el patio, pero la luz entra por la ventana del techo.




Al lado del fregadero, donde está la cortina, es el lugar del lavavajillas que no tengo porque está en la cocina del bajo.


Hacia la izquierda  puede verse la antigua pared. Se puede observar la construcción que se hacía hace muchos, muchos años. Los puntales de madera, en realidad, son "pontones" (es como le llamamos en Galicia a las maderas que van de viga a viga y sobre los que se asientan las maderas del suelo ) del monasterio de S. Antonio de mi ciudad. Con la desamortización de Mendizábal todos los materiales de este monasterio se vendieron y aparecen muchos de sus elementos en casas antiguas.
Por supuesto, estas maderas estaban dentro de la pared, tapadas con argamasa y no se veían.



Tengo un mueble bajo que era de mis padres. La caja gris que hay encima, la compré en una tienda local llamada INNOVA. Su fin era para guardar Cds pero yo la utilizo para guardar la cubertería.


Tiene muchos años y cuando la compré le pegué estos cubiertos de madera para saber en que compartimento estaban las cucharas, los tenedores..., ahora creo que le quedarían mejor unos estarcidos y, más adelante, lo haré.


La mesa y las sillas estaban en la casa y las restauré yo.


La cortina de la izquierda tapa el hueco del horno que no tenemos. Más adelante lo compraremos, de momento, estamos usando el de la cocina del bajo.
Por encima de la cocina, y como remate de los azulejos, le pusimos una balda corrida en la que exponemos cosas de otros tiempos.
Destacaría la báscula roja de los años ochenta,


los dos hervidores eléctricos de agua, las dos cafeteras,


 molinillos de café,



la palangana de metal esmaltado, el termo (también de los años ochenta), los dos sifones,


mi colección de útiles de aluminio (sopera, escurridor, flanera y azucarero) y una botella que estaba en la casa y pesa un montón.


                                                          ¿Os gusta mi cocina?